domingo, 10 de abril de 2016

La educación

"La educación va más allá, pues consiste no únicamente en transmitir conocimientos, sino en suscitar en el hombre el desarrollo de las más altas funciones del espíritu, en hacer surgir en el ser humano su curiosidad intelectual, sus capacidades racionales, afirmar en él los poderes de observación, de reflexión, de imaginación y de creación. Se trata en la educación de que el individuo pueda utilizar la poca o mucha información adquirida para afirmar su capacidad razonadora, afinar su inteligencia y facilitar su creación en cualquier campo del saber. La educación pretende formar la mente del hombre, no llenarla de pura información".
Torre Villar, Ernesto de la y Navarro, Ramiro (2008), La investigación bibliográfica, archivística y documental. Su método, México, UNAM, pp.37.

jueves, 14 de enero de 2016

Historia

"Hacer Historia" no es un lujo intelectual superfluo; hacer historia es una necesidad social (Gerda Lerner, 1983).

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Ajedrez

En su grave rincón, los jugadores rigen las lentas piezas. El tablero los demora hasta el alba en su severo ámbito en que se odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores las formas: torre homérica, ligero caballo, armada reina, rey postrero, oblicuo alfil y peones agresores.

Cuando los jugadores se hayan ido, cuando el tiempo los haya consumido, ciertamente no habrá cesado el rito.

En el Oriente se encendió esta guerra cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra. Como el otro, este juego es infinito.

Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada reina, torre directa y peón ladino sobre lo negro y blanco del camino buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada del jugador gobierna su destino, no saben que un rigor adamantino sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero (la sentencia es de Omar) de otro tablero de negras y de blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza. ¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza de polvo y tiempo y sueño y agonías?

(Borges)

martes, 6 de octubre de 2015

" Del mismo modo que hay quien prefiere a las personas que emplean ademanes y palabras breves,
en los que queda algo siempre por adivinar, también hay quien se apasiona por cuadros o esculturas
en los que queda algo por descubrir" (E. H. Gombrich).